
Cuando volvimos a Cuanajo, una tejedora de textiles en telar de cintura nos solicitó elaborar tarjetas de presentación para promocionar su trabajo, por lo que decidimos diseñarlas con ella. Realizamos trabajo de campo etnográfico, en el que, a través de entrevistas semi estructuradas, observación participante y diseño participativo, pudimos entender mejor algunos de los elementos visuales que representan esta actividad. Conocimos las figuras, y distinguimos aquellas que la tejedora considera mas representativas, o que tienen mayor complejidad técnica. De todas las imágenes que reproduce, ella eligió el puki (léon) porque “le gusta, y es dificil de tejer”. También seleccionó los colores de las tarjetas de presentación, el negro y beige, porque son “los que usa cuando teje rebozos para concurso”. Después, para llenar el espacio vacío, decidió incluir “a la pareja”. El resultado es un objeto que surgió de la colaboración, identifica el trabajo de la tejedora porque ella misma seleccionó lo que deseaba incluir en la tarjeta de presentación. Cuando el diseñador empezó a trabajar ya tenía un conocimiento del tema mucho mas profundo que el que suele adquirirse con las metodologías tradicionales -dado por el trabajo de campo etnográfico-, lo cual le permitió valorar el quehacer de la tejedora y entender los motivos por los cuales es importante para ella hacer lo que hace. Su función fue ayudarla a plasmar lo que ella quería, y darle forma.